
Una experiencia de Coaching
¿Y si decir “SÍ” cuesta más caro que el “NO”?
Hace un tiempo cerramos un programa de coaching que me permitieron compartir.
El caso: un líder reconocido, de alta capacidad y potencial, que su organización veía cada vez más sobrecargado, y a su equipo, cada vez más descontento.
Por los antecedentes que nos entregaron, estimamos que el foco estaría en aprender a delegar. Pero al avanzar en las sesiones, encontramos algo distinto: no era que no supiera delegar. Era un patrón persistente de decir que sí a todo. A su jefatura, a nuevos proyectos, a plazos imposibles.
Puertas afuera, parecía compromiso. Puertas adentro, era otra historia: se sobrecargaba de trabajo, y esa sobrecarga se traspasaba a su equipo. Reuniones de última hora, entregas urgentes, un ritmo que nadie había elegido.
Profundizamos en qué significaba para él decir que sí, y qué temía que pasara si alguna vez decía que no. Ahí apareció la raíz real: no era falta de asertividad, era una creencia sobre lo que significa ser un buen líder. ¿De dónde venía esa creencia? ¿Qué tan fundada estaba?
Y así, en un momento, dio un primer paso: en vez de un sí automático, ofreció una alternativa que le acomodaba a él y a su equipo. Su jefatura no solo lo recibió bien, lo valoró. Y su equipo empezó a notar la diferencia.
Cada proceso de coaching es único y nos lleva por los caminos de las creencias y emociones del o la coachee. Desde ahí podemos movilizar cambios.
¿Te ha pasado que te sientes atrapado en un patrón que no te permite crecer? ¿Tienes líderes que necesitas desarrollar?